Cuando el criterio de selección es el principio activo y el ingrediente, esta sección es la referencia técnica del portfolio LeviSsime. Los 20 ingredientes del catálogo están organizados por categoría de acción para facilitar la selección en protocolo: desde los humectantes de base (Ácido Hialurónico, Ceramidas, Proteoglicanos) hasta la biotecnología de vanguardia (Exosomas Vegetales, PDRN, Factores de Crecimiento). Cada activo ha sido seleccionado por su eficacia respaldada y optimizado en laboratorio propio para garantizar biodisponibilidad, tolerancia y resultado reproducible en cabina.
El criterio de prescripción por activo sigue una lógica de objetivo primario: Barrera comprometida / deshidratación: Ceramidas + HA (multicapa). Tono irregular / manchas: Ácido Tranexámico (primera línea, máxima tolerancia) + Kójico (segunda línea o combinación). Envejecimiento / pérdida de firmeza: Retinol (mayor potencia, requiere adaptación) o Péptidos (máxima tolerancia, sin adaptación). Hiperseborrhea / imperfecciones: Ácido Azelaico + Niacinamida + BHA. Piel apagada / fotodañada: Vitamina C + AHA. La combinación de activos en protocolo requiere verificar compatibilidad y orden de aplicación.
Combinaciones de alta sinergia: Vitamina C (mañana) + Ácido Hialurónico — antioxidante + hidratación de base. Niacinamida + Retinol — la Niacinamida reduce la irritación del retinoide y potencia la acción seborreguladora. Péptidos + Ceramidas — reconstrucción de barrera + estimulación de síntesis proteica. Combinaciones que requieren separación temporal: Retinol y AHA/BHA no deben usarse en la misma aplicación nocturna — riesgo de irritación acumulada. Vitamina C (ácido puro, pH bajo) + AHA: potencialmente irritante en piel sensible si se aplican simultáneamente. Regla de oro: un activo nuevo cada 15 días, para monitorizar tolerancia.
Mecanismo diferente, resultado complementario. El Retinol actúa sobre la señalización del gen RAR/RXR: acelera el turnover epidérmico, estimula el colágeno I y III directamente y normaliza la queratinización. Requiere proceso de adaptación (retinización). Los Péptidos actúan como bioseñales extracelulares: estimulan la síntesis de colágeno a través de la comunicación intercelular sin modificar la cinética de renovación epidérmica. Sin período de adaptación, sin fotosensibilización. La estrategia óptima para el cliente que puede tolerar retinol: Péptidos en el período de adaptación y como complemento de día; Retinol de noche.
El diferencial es el mecanismo de acción: los activos clásicos (Retinol, Vitamina C, Péptidos) actúan sobre dianas conocidas de la biología cutánea. Los activos regeneradores de vanguardia actúan sobre la comunicación intercelular y la regulación génica. Los Exosomas son nanovesículas que transportan ARN mensajero y proteínas reguladoras entre células — esencialmente reprograman la respuesta celular. El PDRN activa directamente los receptores de adenosina de los fibroblastos, estimulando la proliferación y la síntesis de matriz. Los Factores de Crecimiento son proteínas señalizadoras endógenas que dirigen la regeneración tisular. Su indicación en cabina: rejuvenecimiento intensivo o pieles con daño estructural significativo.
Porque el enfoque microbioma es la frontera actual en formulación cosmética de resultado. La investigación vincula el desequilibrio de la flora cutánea con pieles reactivas, inflamadas, con tendencia acneica o envejecimiento prematuro. Los Prebióticos y Postbióticos no solo alivian los síntomas: actúan sobre la causa del desequilibrio (microbioma comprometido). Para el profesional, su presencia en el protocolo de mantenimiento garantiza resiliencia a largo plazo, no solo resultado inmediato. Es el argumento que diferencia una prescripción de alta gama de una solución sintomática.
La diferencia es de solubilidad y diana de acción. Los AHA (Ácido Glicólico, Láctico) son hidrosolubles: actúan en la superficie epidérmica disolviendo los puentes iónicos entre corneocitos (desmosomas). Resultado: renovación de textura, luminosidad, efecto antiedad superficial. Los BHA (Ácido Salicílico) son liposolubles: penetran a través del manto lipídico del folículo hasta el interior del canal sebáceo. Resultado: limpieza folicular profunda, control de imperfecciones, efecto comedolítico. Prescripción: AHA para piel normal, seca o madura con objetivo de luminosidad; BHA para piel grasa u obstruida; combinación AHA+BHA para pieles mixtas con ambos objetivos.
Las Ceramidas son la primera elección cuando el problema principal es la barrera cutánea comprometida, no solo la falta de agua. Si la piel presenta TEWL elevada (pérdida de agua transepidérmica), reactividad frente a estímulos habituales, irritación post-tratamiento con activos intensivos o seco severo sin respuesta suficiente al HA, el déficit no es solo de humectación sino de cohesión intercelular. En este caso, los humectantes solos no son suficientes: la Ceramida reconstruye la arquitectura del estrato córneo. En la práctica clínica: cualquier protocolo con activos agresivos (retinol, peelings, AHA altos) debería incluir Ceramidas como soporte de barrera.
Desde la perspectiva de la eficacia del protocolo, el SPF no es un producto de belleza: es el producto que hace que los demás funcionen. Los activos renovadores (Retinol, AHA, Vitamina C, despigmentantes) generan una piel nueva con menor tolerancia a la radiación UV. Sin protección solar diaria, el mismo sol que el protocolo está tratando de reparar (fotoenvejecimiento, manchas) continúa generando daño. El SPF no protege solo la piel: protege la inversión del cliente en el tratamiento. Este argumento técnico es el más eficaz para la prescripción del fotoprotector como paso ineludible del protocolo.