Catálogo LeviSsime por Formato — Guía Técnica de Selección para el Profesional

Cada formato del catálogo LeviSsime responde a una necesidad concreta de protocolo: penetración, concentración de activo, dosificación, fase del tratamiento o nivel de intensidad. Esta sección organiza el portfolio por tipo de producto para que el profesional pueda seleccionar el formato adecuado a cada objetivo terapéutico, prescribir con criterio técnico y construir protocolos de cabina reproducibles y de resultado medible.

Por producto

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¿Cómo determinar el formato más adecuado para cada fase del protocolo de cabina?

El criterio técnico es penetración y concentración de activo. El sérum va primero: es el formato más penetrante y concentrado, diseñado para actuar en capas donde la crema no llega. La crema va después: trabaja en superficie, sella los activos del sérum y protege la función barrera. Las ampollas son booster de ciclo intensivo, no formato de uso diario. La mascarilla se integra entre limpieza y sérum cuando forma parte del protocolo. El contorno de ojos tiene su propio paso, entre sérum y crema, por las características únicas de la zona periocular.

Preguntas frecuentes sobre ingredientes activos

¿Cuándo prescribir ampollas frente a sérum de uso diario?

Las ampollas responden a una necesidad diferente: concentración máxima en dosis hermética, sin oxidación progresiva del activo. Son el formato de tratamiento de choque ante objetivos de resultado rápido y concreto (viaje, evento, fase de tratamiento intensivo) o para incorporar un activo muy concentrado sin el compromiso de una rutina diaria. El sérum es el formato de constancia; las ampollas son el sprint. En protocolo de cabina: las ampollas son el booster antes del sérum, en ciclos de 10-28 días.

¿Cómo integrar los exfoliantes y peelings en el protocolo de cabina según biotipo?

La selección del tipo de exfoliante es el primer criterio. Piel seca o sensible: exfoliación enzimática (papaína, bromelina) por afinidad biológica, sin agresión física. Piel normal o grasa: AHA para textura y luminosidad, BHA si hay obstrucción folicular. Scrubs mecánicos: solo en pieles robustas sin fragilidad de barrera. Frecuencia: 1-2 veces por semana máximo en domicilio. En cabina: peelings con mayor concentración para resultados más visibles. Norma universal: SPF50 obligatorio al día siguiente de cualquier exfoliación.

— ¿Qué diferencia técnica hay entre los formatos de limpieza? ¿Cuándo recomendar doble limpieza?

El agua micelar y los limpiadores bifásicos son el primer paso de la doble limpieza: emulsionan y retiran maquillaje, filtros solares y contaminación ambiental sin necesidad de frotamiento. El gel o la leche limpiadora con aclarado es el segundo paso: limpieza profunda que libera el poro y prepara el tejido para los activos. La doble limpieza es obligatoria en clientes que usan maquillaje o SPF diariamente. En piel sensible: priorizar formulaciones sin fragancia ni espumantes agresivos (SLS) en ambos pasos.

¿Cuándo tiene sentido clínico prescribir el formato stick frente a crema convencional?

El formato stick responde a dos necesidades distintas. Como tratamiento de precisión: aplicación directa sobre área pequeña (manchas, contorno labial, zona periocular) sin dispersión en piel circundante. Como mantenimiento activo: el reaplicado de SPF a lo largo del día sin alterar el maquillaje — la principal ventaja funcional para el cliente activo. La formulación anhidra del stick también concentra más activo por gramo que su equivalente en emulsión.

¿Cómo recomendar la frecuencia de uso de mascarilla según el objetivo de tratamiento?

Mascarillas hidratantes: 2-3 veces por semana en pieles con sequedad moderada-severa, 1 vez en mantenimiento. Mascarillas purificantes o de luminosidad: 1 vez por semana para pieles grasas o con tendencia a imperfecciones. En cabina: la mascarilla es el tratamiento diferenciador que justifica el servicio profesional frente al autocuidado. En la prescripción domiciliaria: posicionar como el paso que amplifica los resultados semanales de la rutina, no como sustituto de ningún producto diario.

¿Por qué es imprescindible el contorno de ojos específico cuando el cliente ya usa crema facial?

La piel periocular tiene características únicas que la crema facial no puede abordar correctamente: es 10 veces más fina, con escasa reserva lipídica, máxima movilidad (el parpadeo genera 10.000 microtracciones diarias) y alta permeabilidad. Los activos específicos de contorno (Péptidos tensores, Cafeína vascular, HA de bajo peso molecular) están formulados en concentraciones y vehículos optimizados para esta zona. La crema facial puede ser demasiado oclusiva o contener activos que irriten la mucosa ocular.

¿Cómo argumentar profesionalmente la diferencia entre un limpiador de calidad y un limpiador convencional?

El limpiador es el producto que más contacto tiene con la piel cada día — y el más ignorado en la prescripción. Un limpiador de calidad mantiene el pH fisiológico (5,0-5,5), no agrede la función barrera y deja el poro libre sin efecto desmaquillante excesivo. Un limpiador convencional con espumantes agresivos (SLS) altera el pH, daña la barrera y crea el efecto rebote: la piel produce más sebo o se tensa en compensación. Este argumento posiciona al profesional como experto en la fase de preparación del protocolo, no solo en la fase de tratamiento.